Creemos que los modelos de IA no deberían depender de grandes centros de datos, y estamos construyendo modelos de alto rendimiento que corren con muy poco cómputo.
Diseñamos y entrenamos nuestras propias arquitecturas de lenguaje, pensadas desde cero para hardware modesto: equipos de pocos recursos, sin GPU y sin nube. Investigamos, probamos y documentamos también lo que no funciona.
Hacia dónde vamos: que la IA útil esté al alcance de cualquier persona, en cualquier computadora.
Lima es el modelo de lenguaje que diseñamos y entrenamos en Qualyt. Es único en su diseño y combinación: un núcleo recurrente propio, conectado a una memoria externa, que se adapta al cómputo disponible. Corre en equipos de muy pocos recursos y crece cuando hay más. Está en desarrollo activo.
El primer Lima es un modelo recurrente. En lugar de mirar todo el texto anterior cada vez, como hace un transformer, va leyendo palabra por palabra y mantiene un estado interno, una especie de resumen de lo que leyó hasta ahora.
En cada paso, el modelo corrige ese resumen. Compara lo que esperaba con lo que llegó y actualiza solo la diferencia. Así aprende qué retener y qué reemplazar, sin crecer en memoria a medida que el texto se alarga.
El modelo recibe, junto con cada palabra, un vector de contexto que le inyecta una memoria separada. El contexto largo lo maneja esa memoria, no el núcleo, y el núcleo puede escribirle de vuelta.
Pensamos el mismo modelo en varios cortes, para que use más o menos capacidad según el equipo donde corra.
Qué aprendimos: el modelo entrenado resultó más simple que el diseño original, y su vocabulario ocupaba demasiado espacio para su tamaño. Lo archivamos y lo rehicimos desde cero con un vocabulario propio, más chico.
Antes de Lima probamos otros caminos que no cubrieron nuestras expectativas:
Cada intento nos mostró un límite y nos acercó al diseño actual. Seguimos descubriendo.

Compartimos el marco teórico usado en el diseño de la arquitectura de Qualyt bajo solicitud. Indicanos quién sos y el motivo de tu interés.
Acá publicamos los documentos de los proyectos que descartamos.
23 años, de Córdoba, Argentina. Fundador y único integrante de Qualyt.
En Qualyt investigamos, probamos y documentamos también lo que no funciona; ese recorrido está contado más arriba.
La filosofía de Qualyt responde a una tradición argentina: hacer mucho con los recursos disponibles.
Podés anotarte para estar entre las primeras personas en verlo cuando esté listo.
Listo — te avisamos apenas esté listo.Opiniones, propuestas o consultas: en esta etapa del laboratorio, todo aporte externo es bienvenido.